sábado, 14 de febrero de 2009

El niño que ya no soy, de Gabriel Celaya

El niño que ya no soy

Logré el uso de razón.
Perdí el uso del misterio.
Desde entonces, la evidencia,
siempre rara, me da miedo.

Me da miedo cuando ladra
en la perrera mi perro.
Quizá me esté saludando.
Mas no lo entiendo. No entiendo.

El niño que fui recuerda.
Me trabaja como un hueco.
El niño que fui me llama
a gritos con su silencio.

Me he mirado en mis retratos,
de marinera, riendo
con rizos rubios y un aire
impertinente y despierto.

¿Quién eras tú? ¿Qué sabías?
Ahora sólo siento sueño.
Me aturde tu desafío
y tu risa me da miedo.

Ya no puedo, sin romperlos,
atravesar los espejos.
Mi sistema no funciona
como solía. Lo siento.

Si funcionara, quizá
no escribiría estos versos.
Lloraría de otro modo.
Lo diría todo en perro.

Pero me creo que soy
algo más que un niño muerto,
y como estoy medio calvo
me hago bucles con mis versos.

Gabriel Celaya (1911-1991)

2 comentarios:

Rosa Ch. dijo...

El poema “El niño que ya no soy” escrito por Gabriel Celaya, nacido en Guipúzcoa en 1911, poeta español de la generación literaria de la posguerra, no es de temática amorosa y consta de 8 estrofas de 4 versos cada una de arte menor y está escrito en primera persona utilizando el yo poético. Generalmente, trata de que el recuerda cuando era niño y nos dice que el niño que fue para el ya ha muerto.

En la primera estrofa nos habla de que se ha hecho más maduro y ya no tiene el uso del misterio como cuando era niño, es decir, que todo le sorprendía. En la segunda estrofa, habla de que su perro tiene miedo. A continuación dice que el niño que antes era lo está llamando. En la cuarta estrofa mira las fotos de cuando era pequeño. Después en la quinta, se pregunta quién era y la risa que tenía cuando era niño le da miedo. En la sexta estrofa, ya no puede hacer tantas cosas como cuando él era pequeño. En la séptima dice que si pudiera hacer todas esas cosas, lo escribiría todo de otra manera, diciendo cosas desagradables. En la octava cree que es algo más que un niño que ya no es.
Analizando el contenido de cada estrofa podemos decir que el tema principal es el de la evolución del tiempo.

Podemos encontrar distintas figuras retóricas en este poema como la antítesis, que la podemos encontrar en el verso doce donde nos dice “El niño que fui me llama a gritos con su silencio”, contrapone “gritos” con “silencio”, claramente son dos aspectos totalmente contrarios porque si hay gritos no puede haber silencio. Otra figura que podemos encontrar en el poema es una personificación en el final del verso quince y todo el verso dieciséis, “ aire impertinente y despierto”, donde atribuye cualidades que tiene una persona al aire.

Para concluir este comentario de texto, decir que tuve una pequeña confusión al escoger el poema, ya que tenía que ser de temática amorosa y éste no lo es. El poema me ha gustado por la manera en la que el poeta hace referencia a su infancia y en como la ve ahora que ya no es un niño.

Anónimo dijo...

Ha sido un referente en mi vida,pues por mucho que me esfuerce, ya no soy Alicia, si acaso puedo aspirar a ser un Alicia muerta, y así, quizá, atravesar los espejos...